18/5/09

HISTORIA DE MIEDO


Esto va de una chiquilla de 14 años llamada Laura. Sus padres, su perro (raza pastor alemán) y ella se fueron a un hotel de vacaciones. Allí sus padres tenían que irse hasta la mañana siguiente. Laura se quedó con sola con Bruno, su perro. Cuando sus padres se fueron, se quedó tumbada en el sillón viendo una peli de risa que daban por la TV.

Cuando se despertó, vio que su perro se fue a su salita a dormir. Laura fue a verlo, y sí, estaba allí durmiendo. Ella tenía mucho miedo y para despejarse, fue a darse una ducha. Cuando salió, se fue directamente a su cama, sin ir a ver a su perro, y en eso hizo mal. Cuando provaba de dormir, escuchó un “cleck, cleck” continuo, y fue a ver que no hubiese dejado el grifo medio abierto, pero no. Se volvió a su cama, pero el “cleck, cleck” no parava. Decidió mirar todos los grifos de la casa, pero no, no era ninguno.

Se puso a dormir, dejando la mano colgada, para que Bruno se la lamiera. Los “lamidos de Bruno” la calmaron, pero no lo suficiente. A la mañana siguiente, todavía seguia el “cleck, cleck”. Laura fue a mirar a Bruno, y lo vio colgado del techo por las cuatro patas en el techo, sangrando, y las gotas de sangre que caían de su barriga en el suelo, hacía un ruido extraño, algo como un “cleck, cleck” que escuchó toda la noche. Pero lo mas importante no era eso, era que:

-QUIEN LE LAMIÓ LA MANO TODA LA NOCHE?-

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